El poder debe responder, no solamente representar
La representación política necesita palabras, pero la confianza pública exige documentos y resultados que puedan discutirse.
Nuestras secciones
La representación política necesita palabras, pero la confianza pública exige documentos y resultados que puedan discutirse.
Leer a los clásicos junto a otras tradiciones amplía la conversación cultural sin convertir a ningún autor en portavoz de México.
Relojes, telegramas y pizarrones conservan una historia del ferrocarril que también se cuenta en minutos y jornadas.
Las fechas de 1947, 1953 y 1955 muestran que reconocer la ciudadanía y ejercer el voto fueron momentos distintos.
El monto enviado, el tipo de cambio y las comisiones explican cosas distintas del dinero que recibe una familia.
Valorar las labores domésticas permite reconocer trabajo que sostiene a los hogares, aunque no aparezca como salario.
El acuífero de La Paz obliga a distinguir tres problemas: disponibilidad, calidad y distribución del agua en la ciudad.
Enseñar maya requiere docentes, materiales y espacios para usarla. Las cifras escolares ayudan a mirar más allá de los homenajes.
El reconocimiento constitucional y el FAISPIAM abren decisiones propias; su alcance depende de cómo se ejerzan y vigilen.
El nuevo diseño institucional obliga a examinar independencia, respuestas y cumplimiento, más allá del cambio de nombre.